Page 154 - Ciencia Ficción - Selección 01
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Pero en aquellos momentos no valía la pena seguir
buscando más. Habían dedicado a la labor varias
horas y sentían hambre y sueño. Sería mucho mejor
emprender la tarea cuando estuviesen más frescos
y descansados. Los dos parecieron estar de acuerdo
sobre tal punto, sin mencionarlo para nada.
La Tierra aparecía muy baja en el horizonte, casi
llena en su fase, brillante y veteada de azul.
Jennings la miró mientras comían y experimentó,
como siempre le ocurría, una terrible nostalgia.
—Desde aquí parece un oasis de paz —
murmuró—, pero hay en ella seis mil millones de
personas atareadas.
Strauss alzó la cabeza y replicó secamente:
—¡Seis mil millones de seres que la están
arruinando!
Jennings frunció el ceño.
—No serás un ultra, ¿verdad? —preguntó.
Strauss interrogó, a su vez:
—¿De qué diablos estás hablando?
Jennings sintió que enrojecía. Su piel siempre
adquiría una tonalidad rosada cuando sus
emociones eran un tanto violentas. Jennings
consideraba muy embarazoso su sonrojo, como si
fuera un vicio del que no pudiera liberarse.
Al cabo de un par de segundos, continuó
comiendo sin decir nada más.
Durante toda una generación, la población de la
Tierra se había mantenido sin variación alguna.
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