Page 1630 - Seveneves -Neal Stephenson
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delicadeza la muñeca de Ty y tiró del material
negro del traje de inmersión. Ty respondió
imitando el mismo gesto en la piel lisa del brazo
del Pingo. Los dos se rieron. Los dientes del Pingo
eran blancos y afilados.
Los primeros tres Pingos habían subido al
islote y examinaban la fotografía que Einstein
sostenía frente al pecho, en parte invitación y en
parte escudo. Sonar Taxlaw, que no tenía que
sostener nada, miraba indecisa a la mujer Pingo,
que de pronto avanzó y la abrazó.
En la playa, Cantabrigia Five intercambió una
mirada de satisfacción con Esa Arjun y miró a los
cielos.
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