Page 136 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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circunstancias lo exigen. Pero ahora sabe que no
puedo hacer nada. Ayúdeme a salir en libertad y
seré su esclavo durante toda la vida.
Se echó atrás y se rio. Era un sonido pequeño y
frío.
— ¡Ahora estoy convencida de su inocencia!
Si no lo
fuera, no habría interpretado tan mal la situación.
¿Cómo
puedo ayudarle a ser libre? Yo soy tan prisionera
como lo
es usted...
Mientras dirigía esa noticia, Israt entró y le hizo
a Justine una reverencia.
—Señora, he hablado con el señor Mercator
sobre nuestros nuevos huéspedes. Quiere verles a
ellos y a usted en su hotel. De inmediato.
—Muy bien. ¿Dónde está el otro prisionero?
—Lo tengo aquí afuera.
Ella me hizo un gesto. La seguí cuando pasó,
orgullosa, por la puerta. Bajamos, atravesamos el
vestíbulo y salimos a la calle, donde la luz del sol no
daba respiro. Me llegó un aroma de comida y
comprendí lo hambriento que estaba.
Frente al hotel estaban estacionados dos
grandes coches de modelo antiguo, no automático.
Vi que Thunderpeck estaba sentado en el de atrás y
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