Page 541 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 541

el tiempo que todo era un disparate, pero no pude


            comprender en lo más mínimo lo que quería decir,



            ni quién movía los hilos del rumor, ni cuales eran


            sus  propósitos  al  hacerlo.  Empecé  a  pensar  si  la


            presión,  la  ansiedad  y  la  tensión  de  una  terrible


            guerra  no  habrían  desquiciado  a  la  opinión


            pública, de manera que estuviera dispuesta a creer


            cualquier  fábula,  a  discutir  los  motivos  de  unos


            sucesos  que  nunca  habían  ocurrido.  Finalmente



            empezaron las murmuraciones acerca de cosas del


            todo increíbles: los niños visitantes no solamente


            habían  sido  golpeados,  sino  también  torturados;


            un chico fue encontrado empalado con una estaca


            en  un  campo  solitario  cercano  a  Manavon;  otro


            niño había sido incitado con engaño a despeñarse


            por los acantilados de Castell Coch. Un periódico


            de  Londres  envió  discretamente  a  Arfon  a  un


            competente  investigador.  Estuvo  ausente  una



            semana, y al final de ese período volvió a su oficina


            y, en sus propias palabras, « echó por tierra toda la


            historia» . No existía una sola palabra de verdad,


            dijo, en ninguno de esos rumores; ni un solo rastro


            que diera pie a la más inofensiva forma de cotilleo.


            Nunca  había  visto  un  país  tan  hermoso;  jamás


            encontró  hombres,  mujeres  y  niños  más



            agradables; no había ni un solo caso de enfado o


            inquietud en ninguna de sus formas.

                                                                                                          540
   536   537   538   539   540   541   542   543   544   545   546