Page 243 - A La Deriva En El Mar De Las Lluvias - Varios Autores
P. 243
Sentí que se me encogía el estómago.
—Lo siento muchísimo. No te imaginas cuánto lo
siento.
—¿Qué es lo que sientes, haber dicho aquello o
imaginarte que fui yo quien lo dijo?
—Las dos cosas.
—¡Más te vale! ¿Sabes cómo conseguiste que me
sintiera?
—No quiero ni pensarlo. Sé que me sentía fatal
cuando pensaba que me lo habías dicho tú a mí.
—Solo que eso no eran más que invenciones. Lo
que me ocurrió a mí fue real. —Sacudió la cabeza con
expresión de incredulidad—. Joder, qué típico.
Me dolió oír aquello.
—¿Lo es? ¿De verdad?
—Pues sí —respondió—. Siempre vas por ahí
haciéndote la víctima, como si fueses un tío genial que
se merecería que lo trataran genial.
—Por como lo dices, parece que fuese un chiflado.
—Un chiflado, no. Ciego y egocéntrico, lo único.
Comenzaba a encresparme.
243

