Page 275 - A La Deriva En El Mar De Las Lluvias - Varios Autores
P. 275
Nunca había visto uno—. Atún rojo, creo.
—Nadie ha cogido un atún rojo en treinta años —
dijo Garrett. El sudor le caía por la cara a pesar del
pañuelo que recogía su negra pelambrera.
Estaba embelesada, contemplando tanta proteína
junta. Puse la mano en el flanco del pez y noté cómo
se crispaban sus músculos.
—Tal vez hayan vuelto.
Al fin y al cabo, habíamos estado pescando su
alimento todo este tiempo. Antiguamente los
agregadores atraían tantos atunes como caballas. Pero
hacía tanto tiempo que nadie había visto uno que
todos pensábamos que ya no quedaban.
—Devolvámoslo al agua —dije, y los demás me
ayudaron a levantar la red por un lateral. Tuvimos
que hacerlo entre todos, y cuando por fin el atún se
deslizó por la borda, con él perdimos la mitad de lo
que habíamos cogido, una oleada de escamas
plateadas reluciendo al impactar con el agua. Pero no
pasaba nada: era preferible estar por debajo de la
cuota que por encima.
El atún salpicó agua con la cola y se alejó a toda
velocidad. Recogimos lo que quedaba de la captura y
pusimos rumbo a casa.
275

