la utsarpini no estaban armados! Reaccionó
tarde. Alzó su arma hacia Ozman, pero éste
giró rápidamente sobre sí
mismo, y se la arrancó de las manos de una
certera patada. Acto seguido, saltó hacía el
guardia, y le hundió la tráquea con un golpe
dado con el canto de su mano derecha.
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