Page 379 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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—Mira —le dije—, parece que tengo trabajo.
¿Por qué no vienes conmigo? Me gustaría
disponer de tu opinión.
Me sonrió divertido.
—Mis opiniones son tus opiniones —dijo—
. No me necesitas.
—Pero me gustaría tu compañía... Después
de todo, éste puede ser tu futuro. ¿No crees
que estarías mejor si te mueves un poco?
Sus ojos eran profundos, y creí reconocer en
ellos la nostalgia del hogar que yo también
sentía.
—Hoy no. Ya habrá tiempo... quizá mañana.
—Me despidió con un saludo—. Ten
cuidado.
No se me ocurrió nada más que decir, al
menos en aquel momento.
Dejé que Filby me condujese el salón. El
hombre que me esperaba en la puerta
principal era alto y desgarbado, con el pelo
gris. A su espalda, en la calle, había un
soldado.
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