Page 445 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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Moses se me acercó algo más, y los tres
inclinamos las cabezas para hablar en
privado.
—Yo también he llegado a una conclusión
—dijo Moses.
—¿Qué es?
—Que debemos salir de aquí, ¡por cualquier
medio!
Moses me relató su día. Aburrido de su
encierro, había empezado a hablar con uno
de los guardias soldados. Algunos eran
soldados rasos, pero otros eran oficiales; y
todos los destinados a protegernos o a
atender otras necesidades de aquel campus
científico eran por lo general inteligentes y
educados. Parece que Moses les había caído
bien, y le habían invitado a un hostal
cercano —el Queenʹs Arms en Queenʹs Gate
Mews— y más tarde habían ido al West
End. Después de varias bebidas, aquellos
jóvenes disfrutaban discutiendo sus ideas —
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