Page 474 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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explosión y dirige la energía hacia dentro,
hacia la estructura de la Bóveda.
En la pantalla, el paquete —la bomba
alemana— golpeó el agua.
Y rebotó, en medio de una niebla de espuma
plateada, y saltó sobre la superficie del agua
hacia la Bóveda. La máquina voladora se
echó a la derecha y se alejó, con gracia,
dejando la rota‐mina correr hacia la Bóveda
en sucesivos arcos parabólicos.
—¿Pero cómo se envía una bomba con
precisión a un lugar tan inaccesible? —
reflexionó Wallis—. No puedes limitarte a
dejarla caer. Acabaría en cualquier sitio... Si
tiras una mina desde una altura modesta de,
digamos, quince mil pies, un viento de sólo
diez millas por hora producirá una
desviación de doscientas yardas.
Pero entonces se me ocurrió —dijo—. Dale
algo de giro y la bomba botará en el agua;
uno puede deducir las leyes del rebote con
un poco de experimentación y conseguir
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