Page 607 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 607
estuviese solo, sino que lo acompañase yo o
un soldado armado.
En lo que a mí respecta, después de un día o
dos me aburrí de descansar en aquel
campamento tan ajetreado —no soy un
hombre ocioso por naturaleza— y pedí
participar en las actividades de los
soldados. Pronto demostré mi valía
compartiendo mis conocimientos
dolorosamente adquiridos sobre la fauna y
flora locales, y sobre la geografía de los
alrededores. Había muchos enfermos en el
campamento —los soldados no estaban más
preparados que yo para las infecciones de la
época— y eché una mano ayudando al
solitario doctor del campamento, un joven
perpetuamente cansado que pertenecía al
Noveno de Rifles Gurkha.
Después de mi primer día no vi mucho a
Gibson, que se esforzaba en los diminutos
detalles de la operación diaria de la Fuerza
Expedicionaria, y —para mi enfado— en
607

