Page 725 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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hombre hubiese podido durar al menos un
momento en aquel resplandeciente horno
cósmico!
Era como si estuviese colgado, solo, en
medio de aquella inmensidad. Si los
Constructores estaban allí, no los percibía.
Mi sentido del paso del tiempo se fragmentó
hasta desaparecer; no sabía si presenciaba
sucesos a escala de siglos o segundos, o si
contemplaba la evolución de estrellas o
átomos. Antes de penetrar en aquella mezcla
final de luz había conservado cierta
sensación de lugar —sabía dónde era arriba
y abajo—, de cerca y lejos... El mundo a mi
alrededor había estado estructurado como
una gran habitación, en la cual yo flotaba.
Pero ahora, en la época de la dispersión final,
todo eso desapareció. Era una mota de
conciencia, flotando en la superficie de un
gran río que corría hacía su fuente, y sólo
podía dejar que la corriente me llevase a
donde quisiera.
La mezcla de radiación se hizo más caliente
—era de una intensidad insoportable— y vi
que la materia del universo, la materia que
algún día formaría las estrellas, los planetas
y mi propio cuerpo abandonado, no era sino
una fina capa de solidez, un contaminante en
aquel remolino hirviente de luz y estrellas.
Al fin —me pareció que podía verlo—
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