Page 394 - Hijos del dios binario - David B Gil
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veinte minutos, sin duda, viene condicionado por
tu carga genética.
—Un momento, ¿estás aprovechando todo esto
para echarme en cara que he llegado tarde?
—Al contrario, tonto, te estoy diciendo que no
es culpa tuya. Nadie puede ser tan
desesperantemente dejado por voluntad propia. Lo
llevas en los genes.
—Ya. Entonces, según tú, ¿qué es esa variación
en el fenotipo provocada por el «segmento
Lázaro»?
Alicia negó con la cabeza.
—No hay manera de saberlo a ciencia cierta,
pero podemos extraer algunas conclusiones
evidentes.
—Temo tus conclusiones evidentes.
—Hablo en serio. —Alicia le señaló con la taza
de café—. Seamos conservadores, limitémonos a lo
que figura en el mensaje y no extrapolemos nada.
—Carecemos del contexto necesario y el
mensaje es bastante críptico —advirtió Girard.
—Pero hay premisas que son fáciles de
establecer. Primero, es evidente que hay una
comunicación más o menos fluida entre la
Fondation Samaritain, con sede en Ginebra, y el
colegio St. Martha, en un condado de Irlanda del
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