Page 108 - SALUD Y JUVENTUD
P. 108

Por todo lo que el ‘tercer ojo’ significaba, era motivo
central de prácticas energéticas y místicas que se realizaban
en los antiguos templos o ‘Casas de Vida’. Estos lugares
eran a la vez escuelas, universidades y hasta hospitales.
El saber o la ciencia no estaban separados de la
espiritualidad ni de la religiosidad que caracterizaban a
aquella sociedad.

     El ser humano era visto como un todo y el sacerdote
médico no sólo se preocupaba de una dolencia en particular,
sino que estudiaba también el plano psicológico, la realidad
económica, social y familiar de su paciente. Ayer, los médicos
del Antiguo Egipto, buscaron por métodos muy diferentes a
los actuales, estimular las glándulas para que produzcan en la
medida necesaria. Así no era preciso dar al organismo, lo que
él mismo podía fabricar.

     Decían que es necesario buscar que el organismo
reaccione para lograr el equilibrio. Entendían que si se le
daba lo que no estaba produciendo, esto podía frenar más
la actividad natural, llegando a provocar la atrofia de la
glándula.

     Hoy existe un concepto de ‘cascada hormonal’, que se
refiere a que no hay que darle al cuerpo una hormona, sin
antes buscar que él mismo la produzca.

     Los egipcios, a través de los llamados ‘Ejercicios de
Vida’, equilibraban sus hormonas y su metabolismo.
Lograban rejuvenecer, manteniéndose con gran vitalidad.
La mujer era fértil hasta unos cincuenta y cinco años y
recién entraba en menopausia alrededor de los sesenta. El
hombre se mantenía con potencia sexual y fértil, hasta más
de los setenta años.

     El rol fundamental de las hormonas en el mantenimiento
de la juventud, no es la única coincidencia entre aquel ayer y
nuestro hoy. También es común el hecho de dar mucha
importancia a la forma de vida como factor de vitalidad o
envejecimiento.

                                    104
   103   104   105   106   107   108   109   110   111   112   113