Page 263 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
nadie... aunque llevase un muerto encima no se
caería...
«Eso no lo dudo» pensó Sergio, mirando con recelo al
animal, que permanecía tranquilo, a su lado, como si le
gustase su compañía. De no ser por el disforme cuello
y los brillantes ojos de expresión amenazadora,
hubiera sido un hermoso animal...
—Necesitarás gente... Ve a la alquería de Muller,
doscientos kilómetros en la dirección de la salida del
sol... Allí hay un hombre, o sino te dirán dónde está...
el Capitán Grotton... él te ayudará.
—Necesitaré provisiones, armas...
—Nada de eso es preciso; ya lo verás... Encuentra al
Capitán Grotton y él lo resolverá todo... incluso estuvo
en Africa dos veces, y una de ellas muy cerca de donde
está el templo. Sabe perfectamente donde es, y uno de
sus lugartenientes, también.
—¿Cómo reconoceré la Piedra de Luna?
—La reconocerás... la reconocerás... Está en el Templo
en un altar; los Mandriles la adoran... Emite una luz
igual a la de la luna... No hay duda sobre eso, la
reconocerás... Y ahora monta a Aneberg...
Torpemente, Sergio puso un pie en el estribo de acero
bruñido, y se alzó, con más facilidad de la que
esperaba, sobre la silla... Aneberg expulsó un chorro de
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