Page 655 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 655

Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            luego  se  escuchó  una  voz  aparentemente  joven,

            discrepante  con  el  rostro  de  anciano  que  parecía

            observarles,  cuyos  labios  se  movían  siguiendo  las


            palabras.


               —Es evidente que ante mí hay sentado por lo menos

            uno de los descendientes de Jorge de Belloc, el tercer


            oficial  de  la  nave  «Athelstane».  Prometí,  antes  de

            morir, que dejaría esta grabación por si alguien sentía

            algún  día  curiosidad  por  lo  que  sucedió  en  este


            planeta... y lo cumplo. Mis palabras, a pesar de que mi

            voz sea aún joven, son ya las de un anciano próximo a

            la muerte. Trataré de contar solamente lo que sucedió,


            y tú que me escuchas, no me tomes muy en serio, y si

            ese es tu gusto, olvídame después.


               «Debes  saber  que  hubo  un  momento  en  que  días


            gigantescos  corrieron  para  la  Humanidad.  Hubo  un

            pasado  en  que  fuerzas  sin  límite,  manejadas  por  el

            hombre, llegaron a dominar las estrellas... a causa de


            él,  de  ese  mundo  animal  racional,  energías  muy

            superiores a cualquier otra fuerza conocida recorrieron


            el  universo,  saltando  de  una  estrella  a  otra,  de  una

            galaxia a otra, de un sol a otro sol... Yo, cuando era

            joven, asistí al primitivo desencadenamiento de esos


            días,  y  a  las  consecuencias  que  tuvo  para  la

            Humanidad. En esas enormes jornadas de conquista y

            de  lucha,  miles  de  millones  de  individualidades  se


                                                           655
   650   651   652   653   654   655   656   657   658   659   660