Page 119 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
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quieren aceptarla? Tal como dijo la mujer, ¿no
podíamos simplemente dejarlos a su propio destino,
tan tranquilos?
—Pasea por las orillas de un lago —dijo
Sindermann—. Un muchacho se está ahogando. ¿Deja
que se ahogue porque fue lo bastante estúpido como
para caer en el agua antes de haber aprendido a
nadar? ¿O lo saca de allí y le enseña a nadar?
—Lo segundo —respondió el otro encogiéndose de
hombros.
—¿Y si lo rechaza cuando intenta salvarlo, porque le
tiene miedo? ¿Porque no quiere aprender a nadar?
—Lo salvo igualmente.
Habían dejado de andar. Sindermann apretó la mano
contra la placa de acceso incrustada en el marco de
cobre de una puerta enorme y dejó que el haz de luz
que se desplazaba verticalmente le leyera la palma. La
puerta se abrió, exhalando como una boca para dejar
escapar una ráfaga de aire climatizado y una tenue
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