Page 324 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
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Keeler movió la cabeza en dirección al sonido.
—Ahí es donde deberíamos estar. Voy a preguntar al
iterador por qué estamos aquí parados.
—Que tengas mucha suerte —dijo Sark.
Sindermann se había alejado del grupo para detenerse
bajo el alero de una de las toscas casas comunales del
pueblo de montaña. Seguía estudiando su placa. El
viento de la montaña agitaba las espigas de hierba
seca que sobresalían de la arena blanca alrededor de
sus pies. La lluvia seguía tamborileando.
Keeler fue hacia él, y dos soldados y un servidor con
un parasol empezaron a seguirla. La mujer se volvió
hacia ellos.
—No os molestéis —dijo.
Pararon en seco y dejaron que se alejara sola. Cuando
llegó junto al iterador, también ella respiraba a través
de su propio suministro de oxígeno. Sindermann
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