Page 328 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
P. 328
los lobos lunares. Haciendo caso omiso de los
proyectiles de artillería y las ondas expansivas de los
explosivos, los exterminadores se abrieron paso por la
fuerza a través de las paredes protectoras y
demolieron las contrapuertas. Aplastaron la chispa de
vida eléctrica de los centinelas automatizados con sus
poderosas zarpas y derribaron las barricadas con los
hombros. La compañía penetró en tropel tras ellos,
disparando sus armas en dirección a las columnas de
humo.
La fortaleza en sí estaba construida en el interior de la
cima montañosa. Algunas partes del techo y las
almenas eran visibles desde el exterior, pero la mayor
parte de la construcción estaba en el interior, bien
blindada por cientos de metros de roca. Los lobos
lunares penetraron como una avalancha por las
puertas fortificadas, mientras que las escuadras de
asalto se alzaban junto a la pared de la montaña
usando sus retrorreactores y se posaban como
bandadas de aves blancas sobre las partes
desprotegidas del tejado, desgarrándolas para abrirse
paso y saltar al interior. Innumerables explosiones
destrozaron las estancias interiores de la fortaleza,
327

