Page 423 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
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color gris blanquecino como hielo sucio. Cada tallo,
tan grueso como el muslo acorazado de un hombre, se
alzaba verticalmente hasta una altura de veinte
metros: correoso, seco y erizado de púas. Se
balanceaban suavemente bajo el viento radiactivo,
pero tal era su tamaño, a nivel del suelo, que el aire
estaba inundado con los crujidos y chirridos de sus
estructuras en movimiento. Los astartes avanzaban
entre el gimiente bosque de tallos igual que piojos en
un campo de trigo.
Había poquísima visión lateral. Muy por encima de
sus cabezas, los verticales brotes cabeceantes se
erguían hacia las alturas y señalaban, in
—criminadores, el resplandor coagulado del cielo.
Alrededor de ellos, los tallos habían crecido tan
pegados unos a otros que un hombre solo alcanzaba a
ver a unos pocos metros de distancia en cualquier
dirección.
Las bases de la mayoría de los tallos estaban repletos
de hinchadas larvas negras: una especie de bolsas del
tamaño de la cabeza de un hombre, apelotonadas
como tumores aproximadamente en el metro de tallo
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