Page 427 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
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poseía  principios,  y  despreciaba  a  cualquiera  que

                  dejara  a  un  lado  sus  propios  principios  en  la

                  persecución de objetivos inadecuados.




                  Se  trataba  de  una  cuestión  de  pureza,  no  de

                  superioridad. Eso era lo que las otras legiones jamás


                  comprendían.



                  Apenas  quince  minutos  después  del  descubrimiento

                  del  árbol  —el  primero  de  muchos  que  encontrarían


                  desperdigados a lo largo de las crujientes praderas—

                  tuvieron  que  habérselas  por  primera  vez  con  los

                  megarácnidos.




                  La llegada del enemigo la anunciaron tres señales: las

                  larvas  de  las  inmediaciones  dejaron  súbitamente  de

                  sisear;  los  imponentes  tallos  de  hierba  iniciaron  una


                  brusca  vibración  estremecida,  como  si  estuvieran

                  electrificados, y a continuación los astartes oyeron un

                  extraño castañeteo que se acercaba.




                  Tarvitz apenas vio a los guerreros enemigos durante

                  el primer enfiren —tamiento. Salieron, repiqueteando

                  y  vibrando,  del  bosque  de  hierba,  moviéndose  a  tal




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