Page 110 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
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Los sin nombre: 9 Ramsey Campbell
Arthur la miraba por encima del correo que
descansaba en su escritorio. Lo acercó un poco más al
teléfono para tener más espacio. Había cartas
procedentes de América que expresaban su interés por
Un torrente de vidas; un autor se quejaba de que una
pequeña editorial lo había plagiado poco antes de
entrar en bancarrota, para poder iniciar de nuevo el
negocio bajo otro nombre; un agente le intentaba
vender los derechos para Norteamérica que Barbara ya
había vendido en uno de sus libros. Cuanto antes
abriera una oficina en América, mejor. En un sobre
había un manuscrito que había sido devuelto por una
de las editoriales más importantes; sus páginas estaban
desordenadas y decoradas con aros de café. En otro
había tres libros de ejercicios escritos por un vicario de
Cornualles: La sal ha perdido su sabor, hip‐hip‐hip hurra.
La carta, escrita también con su letra impecable, decía
lo siguiente: «He leído el artículo sobre usted del
periódico del domingo y me preguntaba si podría
dedicar un poco de tiempo a este librito que, aunque
no siga la moda, espero que esté de acuerdo conmigo
cuando le digo que es lo mejor para...». Desde que se
publicó el artículo no había parado de recibir cartas de
condolencia por Angela y manuscritos, la mayoría de
los cuales estaban escritos con una tinta gris
prácticamente invisible y nunca serían publicados: La
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