Page 106 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
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Los sin nombre: 9 Ramsey Campbell
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Parecía diminuta. Aquella casa abandonada era el
lánguido final de una broma cruel. Ninguna de las
ventanas parecía estar encortinada, excepto por el
polvo. De todos modos, aunque fuera obvio que los dos
edificios adyacentes estaban abandonados, ¿cómo
estaría segura de que la casa estaba vacía si no se
acercaba a echar un vistazo? O había una sombra del
porche proyectada contra el borde de la puerta
principal o esta estaba entreabierta.
Cruzó la calle y accedió al jardín adyacente,
sumergiéndose en el calor y en el ruido. Una butaca
rota, que al parecer había sido arrojada desde una
ventana superior, había roto la verja que separaba
ambos jardines. Mientras trepaba por ella echó un
vistazo al mercado, tanto por su sentimiento de
culpabilidad como por la esperanza de ver a
quienquiera que la hubiera hecho venir hasta aquel
lugar. Un par de personas la miraban, pero desde esa
distancia parecían compadecerla; quizá creían que era
una mendiga.
Tras saltar al suelo desde la butaca, avanzó con
rapidez hacia el porche. Restos de basura se aferraban
a las briznas de hierba descolorida (periódicos
amarillentos, páginas rotas de un libro, una botella de
jerez) o yacían en el sendero verdoso y desigual.
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