Page 75 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
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Los sin nombre: 6                                                    Ramsey Campbell

            –Antes  de  que  Barbara  pudiera  decidir  cómo

            responder, la mujer añadió–. Espere, ahora lo veo bien.


            Es una herida; tiene una herida en el hombro derecho.

               –No  –respondió  Barbara  lentamente–.  Mi  hija  no

            tiene ninguna herida en el hombro derecho.


               –O no la tenía cuando la vio por última vez. –Movió

            la mano para descartar aquella discrepancia, haciendo


            que  tintinearan  los  brazaletes–.  Pero  no  debemos

            preocuparnos  tan  solo  de  su  cuerpo,  querida.  Lo

            importante es su alma.


               Si esto era todo lo que podía ofrecer, aquella mujer no

            podría ayudarla. Su perfume le resultaba tan opresivo

            como  el  incienso.  Cuando  los  pantalones  de  Angela


            empezaron  a  deslizarse  hacia  el  suelo,  vacíos,  la

            psicómetra se inclinó hacia delante para sujetarlos.

               –Oh, querida. Ojalá pudiera ver su alma.


               ¿Estaba  diciendo  que  ella  sí  que  podía  verla?  Eso

            parecía, porque añadió:


               –Tiene  tanto  que  dar...  Ya  posee  un  gran  poder

            espiritual.  A  medida  que  crezca,  irá  aprendiendo  a

            utilizarlo.


               Incluso despierta, Barbara tenía pesadillas sobre qué

            podía estar ocurriéndole a Angela, y no deseaba que


            aquel bicho raro empeorara aún más las cosas. Estaba

            a  punto  de  decir  que  ya  era  suficiente  cuando  la

            psicómetra le preguntó:





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