Page 169 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 169

La Tierra en llamas                                                                  Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston



            tomamos esta operación bastante en serio. Tuve que

            volar  como  un  abejorro  para  evitar  esas  baterías.

            Podríamos haber enterrado el pájaro contra la falda de


            una  montaña.  ¿Y  para  qué?  ¿Para  alardear  ante  un

            capitán chino y un jefe de ventas trajeado que intenta

            cubrir  su  cuota  mensual?  Perdóneme  por  decirlo,


            señor,  pero  todo  este  asunto  me  parece  una

            negligencia increíble.



                   Napatu se acomodó en su asiento, cruzó las manos


            sobre el estómago y ladeó la cabeza.



                   —¿Ha terminado, teniente?



                   Reinhardt  se  irguió  y  retrocedió  un  paso,  las


            mejillas  coloradas.  Unió  las  manos  a  su  espalda  en

            posición de descanso.



                   —Sí,  señor.  Perdón  por  hablar  con  franqueza,

            señor.




                   —Como creo que tiene razón por estar molesto,

            perdonaré  esa  franqueza,  teniente.  Pero  le  recuerdo

            que un oficial del SAS sujeta la lengua igual que sujeta


            un fusil, sobre todo cuando se dirige a un superior.



                   —Sí, señor. Le pido disculpas, señor.










                                                          [169]
   164   165   166   167   168   169   170   171   172   173   174