Page 201 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas                                                                  Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston



                   Hubo un crujido cuando el hielo se rompió en el

            punto donde la escotilla de la carlinga se sellaba contra

            el fuselaje del trineo. La escotilla se abrió y un piloto


            salió y saludó. Llevaba un casco con un amplio visor y

            luces arriba y a los lados. Mazer distinguió un poco de

            escarcha en los bordes del visor cuando el piloto saltó


            ágilmente  del  vehículo.  Su  fino  traje  de  una  pieza

            estaba cubierto de pequeños circuitos que corrían por


            todo  el  cuerpo  y  las  extremidades  como  un  nido

            continuo  de  serpientes  muy  finas.  Todo  él,  de  la

            cabeza a los pies, desprendía una fina bruma, como


            cuando se saca un trozo de carne del congelador.



                   —Se  llama  «traje  frío»  —explicó  Shenzu—.  Los

            trineos perforadores actúan como gusanos de tierra.


            Lo que cavan por delante, ya sea barro, roca o lo que

            fuere,  es  eyectado  por  detrás.  La  propulsión  no  la

            produce  la  acción  de  morder  por  delante,  sino  la


            eyección trasera de los escombros supercalentados.



                   A un lado, un equipo de soldados chinos estaba

            apagando el fuego del árbol caído y rociaba los otros


            montículos  de  chorro  expulsado  con  extintores  que

            levantaban sibilantes nubes de vapor.














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