Page 303 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 303

La Tierra en llamas                                                                  Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston



            examinado todos los datos y holos que había subido el

            minero  libre.  Sin  embargo,  los  números  eran  solo

            números. Esto era real, más grande que nada que los


            humanos hubieran soñado construir.



                   La multitud de aldeanos guardó silencio. Nadie se

            movió. Hopper tenía los ojos como platos, rígido de


            miedo.



                   «Un  enviado  de  las  Naciones  Unidas  se  acerca

            ahora  a  la  nave  alienígena  —dijo  la  voz  del


            comentarista—,  que  desde  los  últimos  cuarenta

            minutos no ha cambiado de posición ni se ha movido».



                   ¿Qué está haciendo?, se preguntó Bingwen. ¿Por


            qué  está  ahí  parada?  ¿Está  esperando  nuestra

            respuesta? ¿Trata de comunicarse?



                   En el espacio, lejos de la nave alienígena, apareció

            una nave pequeña, escoltada por dos lanzaderas. La


            imagen pasó a las cámaras de estas, y Bingwen vio que

            la  nave  que  se  aproximaba  era  de  color  celeste  y


            llevaba  los  distintivos  de  las  Naciones  Unidas.  La

            imagen cambió de nuevo a las cámaras de dentro de

            la nave, donde un hombre de piel oscura y atuendo


            formal permanecía anclado al suelo, sonriendo como

            un idiota.







                                                          [303]
   298   299   300   301   302   303   304   305   306   307   308