Page 399 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
Reinhardt hizo un gesto con el pulgar, indicando
que tenía las coordenadas. Luego dirigió al HERC
hacia el nordeste.
—Buena suerte —dijo Shenzu. Y desconectó el
holo.
—Tal vez no nos fusilen, después de todo —dijo
Reinhardt.
—Cruza los dedos —repuso Mazer.
Volaron unos tres kilómetros hasta alcanzar las
coordenadas. El granero eran dos edificios, uno de
ellos un granero de verdad y el otro una ancha choza
que probablemente era la granja. Ambos estaban
hechos de bambú y paja y madera local, gastados y
consumidos por el sol. Una ráfaga fuerte de viento
parecía capaz de derribarlos, pero al parecer eran más
fuertes de lo que aparentaban. Se alzaban en un
amplio promontorio de terrazas de arrozales cubiertos
de agua. Al sol de la mañana, el agua brillaba,
haciendo que las terrazas parecieran gigantescas
escaleras de cristal. El viento que soplaba era ligero y
fresco y libre de polvo, y traía consigo los dulces olores
verdes de la jungla al oeste. A la derecha una bandada
de gorriones se lanzaba hacia el valle. Todo se veía
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