Page 424 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 424
La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
—¿Qué hacemos ahora? —preguntó Reinhardt.
—Obedecer —contestó Mazer—. Nos retiramos.
Los dejamos hacer su trabajo. Fatani, conéctanos a sus
radios. Quiero saber qué están diciendo. Reinhardt,
llévanos de vuelta al lugar donde dejamos a los
primeros heridos. Podemos llevarlos adonde
establezcan el hospital.
Un rayo de luz brotó del centro de la sonda, desde
las profundidades de la abertura, y alcanzó a uno de
los helicópteros que revoloteaban sobre ella. El láser
atravesó al helicóptero como si no estuviera allí
siquiera, cortando las aspas limpiamente. El aparato
cayó como una piedra, humeando, ardiendo y
retorciéndose. Rebotó en el costado de la sonda y cayó
trazando espirales al suelo, donde se estrelló
convertido en un montón de chatarra ardiente.
Los otros helicópteros que estaban cerca de la
abertura empezaron a retirarse. No lo hicieron lo
bastante rápido. Surgieron tres láseres más que
cortaron los aparatos por la mitad. Todos cayeron
ardiendo. Uno de ellos era un medevac, un pájaro
grande. Al menos diez tripulantes. Médicos y
enfermeras. El aparato explotó antes de chocar contra
el suelo.
[424]

