Page 425 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
Fatani encontró la frecuencia de radio. Gritos y
chillidos asaltaron los oídos de Mazer. El pánico
dominaba a los chinos.
El último helicóptero cayó sobre la parte superior
de la sonda, cerca de la abertura, y permaneció allí,
desprendiendo tanto humo negro que dejó de ser
visible.
Entonces salieron.
Al principio eran tantos que Mazer no
comprendió qué estaba viendo. Eran como una
colonia de murciélagos que salen volando de una
cueva. O un enjambre de insectos que surgen de su
panal en una sola columna de movimiento retorcido,
muy cercanos unos a otros y sin embargo sin tocarse.
Eran aparatos aéreos que salían de la abertura de la
sonda. Una columna veloz, afilada, oscura y
aterradora, que se alzaba rápidamente moviéndose
como una sola cosa.
Los había de dos tipos. Unos pequeños, otros
grandes, tal vez tres veces el tamaño del HERC. Eran
cientos. Entonces, cuando ya estaban muy por encima
de la sonda, se separaron, como las raíces de un árbol
puesto boca abajo, y se lanzaron en todas direcciones,
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