Page 518 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 518
La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
—¿Quiénes, Bingwen?
—Los soldados. Los que nos trajeron aquí. Una
nueva columna de naves salió del disco grande.
Cientos de naves pequeñas. Están por todas partes.
Abatieron a los soldados. Su aparato cayó por allí, al
sur. —Señaló—. Tenemos que ir. Necesitan nuestra
ayuda.
Nadie se movió. La anciana que les había dado
ropa a los soldados inclinó la cabeza y murmuró una
oración. Los demás parecieron de nuevo preocupados
y asustados. La lucecita de esperanza que los soldados
les habían dado se extinguió en un instante. El abuelo
apoyó una mano en el hombro de Bingwen y se
arrodilló ante él.
—No hay nada que podamos hacer, Bingwen.
El niño retrocedió un paso, zafándose de la mano
del anciano.
—Me salvaron la vida. —Se volvió hacia los
demás—. Nos salvaron la vida a todos. ¿No vamos a
hacer nada?
Nadie habló.
[518]

