Page 615 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
—Déjalo tranquilo —le dijo Danwen a su nieto—.
Necesita descansar.
Mazer quiso replicar. Llevaba cuatro días
descansando. Tenía que moverse, poner su cuerpo en
marcha de nuevo. Allí tendido era inútil. Estaba
poniéndolos en peligro. Deberían seguir su camino.
No había nada más que pudieran hacer por él.
Sintió que su respiración se ralentizaba,
preparándose para el ritmo del sueño. Intentó negarse,
pero la oscuridad tiró de él y lo envolvió en su
silenciosa negrura.
El trueno lo despertó, fuerte y resonante,
expandiéndose por todo el valle. Mazer seguía
tendido en el suelo de la granja. Fuera estaba oscuro.
La lluvia tamborileaba el tejado y se colaba por media
docena de goteras en el techo y formaba charcos en el
suelo. Volvió la cabeza. Bingwen dormía junto a él, de
espaldas, prácticamente tocándolo. En un momento
dado tal vez había intentado usar una esquina de la
manta, pero se había caído, y ahora el niño yacía
encogido en posición fetal, temblando de frío.
Mazer alzó el brazo, se quitó la manta y cubrió al
niño. Sintió la mordedura del aire nocturno en la piel
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