Page 115 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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multitud  y  pasado  de  mano  en  mano  como  un


              cantante de rock, mientras aquél intentaba agarrar


              algo durante todo el proceso. Cuando alcanzó la


              línea  de  postes  de  bambú,  le  dieron  un  último


              empujón  y  fue  arrojado;  su  cuerpo  explotó

              literalmente cuando atravesó el plano invisible del


              perímetro.








                  Pero la omnipresente amenaza del linchamiento


              era  una  irritación  menor  comparada  con  los


              mosquitos. Así que cuando Bud oyó una voz en su


              oído que le decía que se presentase en la esquina


              nordeste  del  complejo,  no  perdió  el  tiempo;  en


              parte porque quería irse de aquel sitio y en parte

              porque, si no lo hacía, podían obligarle por control


              remoto.  Le  podían  haber  dicho  que  se  dirigiese


              directamente  al  juzgado  y  que  se  sentase  y  lo


              hubiese  hecho,  pero  por  razones  ceremoniales


              enviaban un policía para escoltarle.






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