Page 207 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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válvula que la aislaba del resto del sistema, y luego


              cambió a las nanobombas, que no hacían ningún


              ruido.  Eran  turbinas,  como  la  de  un  motor  a


              reacción,  pero  muy  pequeñas  y  numerosas.


              Mirando con ojo crítico las instalaciones de vacío

              del Doctor X, Hackworth vio que también tenían


              un  recogedor,  que  era  un  cilindro  del  tamaño


              aproximado de la cabeza de un niño, recubierto en


              el  interior  por  una  increíble  área  superficial


              cubierta  por  nanodispositivos  eficaces  para


              recoger moléculas perdidas. Entre las nanobombas


              y el recogedor, el vacío rápidamente se redujo al


              que se encuentra a medio camino entre las galaxias

              de la Vía Láctea y Andrómeda. Entonces el Doctor


              X  en  persona  se  levantó  de  la  silla  y  empezó  a


              moverse  por  la  habitación,  poniendo  en  marcha


              una mescolanza de tecnologías de contrabando.





                 Los  equipos  provenían  de  diversas  épocas


              tecnológicas y habían sido traídos de contrabando


              hasta  aquí,  el  Reino  Exterior,  por  una  amplia


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