Page 436 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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—Ahora se trata de la belleza, la gloria, el
maravilloso vuelo inspirado —dijo el Rey de las
Aves.
Eso precipitó otra chirriante disputa entre los dos
Reyes y la Reina. Todos tenían poca cuerda, y
probablemente hubiese habido problemas si una
ola no hubiese traído un par de cadáveres de
ballenas y elasmosaurios muertos a la playa. Como
podéis imaginar, caímos sobre esos regalos con
gusto, Y mientras me comía mi parte, también me
las arreglé para tragar innumerables pájaros,
musarañas y hormigas que se alimentaban del
mismo trozo que yo.
Después de que todos nos hubiésemos llenado
los estómagos y nos hubiésemos calmado, los
Reyes y la Reina retomaron la discusión.
Finalmente, el Rey de los Musarañas, que parecía
el portavoz de los monarcas, volvió a adelantarse.
—No podemos llegar a un acuerdo sobre cuál de
vosotros debería ser Rey de los Reptiles, así que
cada una de nuestras naciones, Aves, Mamíferos y
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