Page 592 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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—Huimos de casa —le explicó Nell. Pero Harv


              estaba saliendo del agujero, arrastrando a Nell tras


              él con la mano buena.




                 Las turbinas de la cosa gimieron cuando realizó


              un  falso  asalto.  De  esa  forma  les  llevó


              enérgicamente hacia la calle más cercana. Cuando


              finalmente habían saltado una barrera y volvían a


              tener  los  pies  sobre  una  zona  firme,  el  aparato


              apagó la luz y se fue sin ni siquiera despedirse.





                 —Está bien, Nell, siempre lo hacen así.




                 —¿Por qué?





                 —Para que este sitio no se llene de transeúntes.





                 —¿Qué es eso?









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