Page 674 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 674
interesada en el libro que en el juez Fang, pero le
habían enseñado educación, así que se inclinó y le
dio las gracias. Luego lo abrió. Sus ojos se
ensancharon. El libro comenzó a hablarle. Para el
juez Fang la voz sonaba un poco aburrida, el ritmo
del habla no era exactamente el adecuado. Pero a la
niña no le importaba. La niña estaba enganchada.
El juez Fang se puso en pie para encontrarse
rodeado por cientos de niñas pequeñas, todas
mirando el pequeño libro de jade, de puntillas, con
las bocas abiertas.
Finalmente había sido capaz de hacer algo
claramente bueno con su posición. En la República
Costera no hubiese sido posible; en el Reino
Medio, que seguía las palabras y el espíritu del
Maestro, era simplemente parte de sus
obligaciones.
674

