Page 681 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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alrededor. La boca de la cara y el orificio nasal de la


             orea eran la misma cosa. Esa negación promiscua


             de los bordes se encontraba por todas partes en el


             tótem y en los tatuajes de la mujer. Los ojos fijos de


             un  oso  eran  también  la  cara  de  otro  tipo  de

             criatura.  El  ombligo  de  la  mujer  era  también  la


             boca de una cara humana, similar al orificio nasal


             de la orea, y a veces la cara se convertía en la boca


             de una cara aún mayor cuyos ojos eran sus pezones


             y cuya barbilla era su vello púbico. Pero tan pronto


             como  había  descubierto  una  estructura,  ésta


             cambiaba a algo diferente, porque al contrario que


             el tótem, el tatuaje era dinámico y jugaba con las

             imágenes de la misma forma que el tótem lo hacía


             con el espacio.





                 —Hola,  John —dijo  ella—.  Lástima  que  te  ame


             porque tienes que irte.





                 Hackworth  intentó  encontrar  su  cara,  lo  que


             debería  haber  sido  fácil, ya que era la cosa en la


                                                                                                       681
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