Page 726 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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evidentemente tenía buena salud. Pero su piel
era de dos colores, lo que le daba cierto aspecto
marmóreo. Era como si los gusanos hubiesen
devorado su torso, abriendo una red de pasillos
internos que luego se habían llenado con algo
que no encajaba.
Antes de poder ver mejor, él cogió una camisa
del respaldo de una silla y se la puso. Luego
sometió a los corgis a unos minutos o dos de
órdenes, empleando una zona de baldosas como
lugar para la parada, y criticó duramente su
comportamiento en un tono lo suficientemente
alto como para penetrar las puertas de vidrio.
Los corgis fingieron escuchar atentamente. Al
final de la representación, el condestable Moore
atravesó las puertas de vidrio.
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