Page 728 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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razón  por  la  que  no  vivo  allá  —señaló  hacia


             arriba en la dirección vaga del Enclave de Nueva


             Atlantis—. Sólo intento encontrar el origen de


             las raíces. Me temo que podría ser kudzú. —El


             condestable cerró los ojos al decir estas palabras,


             y Nell, no sabiendo qué era kudzú, supuso que


             si  kudzú  era algo que  podía  atacarse con una


             espada,  quemarse,  ahogarse,  aplastarse  o

             volarse no tenía ni una oportunidad en el jardín


             del condestable Moore; una vez, eso sí, que él se


             pusiese a ello.





                 —¿Puedo  ofreceros  un  té?  ¿O  —eso  en


             dirección a Nell— algo de chocolate caliente?





             —Suena muy bien, pero no puedo quedarme —

             dijo Rita.





                 —Entonces deje que la acompañe a la puerta —


             dijo  el  condestable  Moore,  poniéndose  de  pie.


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