Page 838 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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distraídamente sobre los hombros de Miranda al


              grueso de la fiesta, observando la reacción de la


              banda  y  los  bailarines.  Llevaba  un  broche  de


              libélula que había comenzó a brillar y a emitir


              hermosos relámpagos de luces coloreadas, como


              una  flota  de  coches  de  policía  y  camiones  de


              bomberos  reunidos  alrededor  de  una  casa  en


              llamas.




                 La banda se lanzó a un peculiar miasma de


              ruido sin ritmo ni armonía, produciendo lentas


              corrientes de convención en la multitud.





                 —¿Cómo  han  conocido  a  Cari?  —preguntó


             Miranda con la esperanza de romper un poco el


             hielo.




                 El señor Oda negó con la cabeza


                 disculpándose.





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