Page 882 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 882
señorita Stricken las quería juntas para que
sintiesen la tentación de hablar y pasarse notas.
En ningún momento había profesoras en el
aula. Suponían que las vigilaban, pero nunca lo
supieron en realidad. Cuando entraban, cada
una tenía un montón de libros sobre la mesa:
viejos libros encuadernados en cuero
desgastado. Su tarea consistía en copiar los
libros a mano y dejar las páginas
escrupulosamente ordenadas sobre la mesa de
la señorita Stricken antes de irse a casa.
Normalmente, los libros eran transcripciones de
debates del siglo diecinueve en la Cámara de los
Lores.
Durante su séptimo sábado en Curriculum
Suplementario, Elizabeth Finkle‐McGraw de
pronto tiró su pluma, cerró el libro y lo arrojó
contra la pared.
882

