Page 920 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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habiendo apreciado las ramificaciones, siguió
como si no lo hubiese escuchado. Nell colocó la
información en una tarjeta de visita inteligente e
hizo que la entregasen en el hogar de la familia
del joven. No tardó en llegar una disculpa formal
y no volvió a saber de él.
Ahora que la habían introducido en sociedad,
sus preparativos para visitar los Territorios
Cedidos eran tan elaborados como los de
cualquier dama de Nueva Atlantis. Fuera de
Nueva Atlantis, ella y su cabalina estaban
rodeadas siempre por una concha de vainas de
seguridad flotantes como primera línea de
defensa personal. Una moderna cabalina para
señorita estaba diseñada con el cuerpo formando
una especie de Y de forma que fuese innecesario
cabalgar de lado, así que Nell podía vestir un
traje de aspecto razonablemente normal: un cor‐
piño que destacaba su delgada cintura a la
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