Page 925 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Marcos, y Fuente Victoria por encima. Después
de unos minutos de descenso, la niebla se hizo
tan espesa que no podía ver más allá de unos
metros, y podía oler el aroma elemental del
océano. Pasó al lado del antiguo emplazamiento
del Enclave Sendero. Los senderos habían sido
arrancados sin piedad cuando Defensa del
Protocolo descubrió que habían estado tra‐
bajando en colaboración con los Nuevos
Rebeldes Taiping, un culto fanático que se
oponía a los Puños y a la República Costera. Ese
trozo inmobiliario había pasado a manos de los
dong, una minoría étnica del sudeste de China,
expulsados de su tierra natal por la Guerra Ci‐
vil. Habían derribado el alto muro y habían
construido una de sus características pagodas de
muchas capas.
Aparte de eso, los Territorios Cedidos no
tenían un aspecto muy diferente. Los
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