Page 931 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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perseguirlos a ellos. Si lo haces bien, ¡puedes
hacer que los vickys se caigan en un montón de
mierda! ¡Es maravilloso! Deberías probarlo —
dijo Harv, luego, exhausto por aquel esfuerzo,
cogió el tubo de oxígeno y chupó de él durante
un rato.
—Suena entretenido —dijo Nell.
Harv, temporalmente silenciado por el tubo
de oxígeno, la miro cuidadosamente y no se
convenció.
—Lo siento —soltó entre resuellos—, olvidé
que no te importan los ractivos como éste. ¿No
está Burly Scudd en ese Manual tuyo?
Nell se obligó a sonreír ante el chiste que
Harv hacía todas las semanas. Le dio la cesta de
galletas y fruta fresca que le había traído de
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