Page 13 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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evolucionar, qué sociedad, qué entendimiento,
cuando sus monos quedasen librados a sus
propios medios simiescos… Para Avrana Kern,
este era el premio, la recompensa por poner su
genio al servicio del bien de la especie humana:
este experimento, este futuro alternativo. Sus
esfuerzos habían creado una serie de mundos
terraformados, pero su precio era que el
primogénito sería suyo, un hogar para sus
nuevas personas.
Se dio cuenta de que la rodeaba un silencio
expectante, y entendió que había llegado al final
de su discurso, y ahora todo el mundo pensaría
que estaba añadiendo suspense gratuito a un
momento que no necesitaba énfasis.
—Sering, ¿estás en posición? —preguntó por el
canal abierto, para que todos pudieran oírla.
Sering era el voluntario, el hombre que iban a
dejar atrás. Orbitaria su laboratorio a escala
planetaria mientras transcurrían los largos años,
sumido en el sueño frío hasta que llegase el
momento de convertirse en mentor de una nueva
especie de primates inteligentes. Kern casi lo
envidiaba, pues vería y oiría cosas que ningún
humano había experimentado jamás. Sería el
nuevo Hanuman: el dios mono.
Casi lo envidiaba, pero al final Kern prefería
partir para comenzar otros proyectos. Que otros
se convirtieran en dioses de meros mundos
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