Page 198 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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—¿Les dijiste que yo podría conseguir que Kern


              nos dejase pasar? —exigió.



              —¡No! —protestó—. Les dije que no era posible.


              Les  dije  que,  incluso  contando  contigo,  apenas

              conseguimos salir con vida. Pero…



              —Pero  conseguiste  que  pensaran  en  mí  —


              terminó Holsten.



              —¿Cómo iba a saber que estos cretinos iban a…?

              —comenzó Lain, antes de que Scoles le pisara un


              tobillo.



              —Solo quiero recordarte —gruñó— quién eres y


              por qué te mereces lo que te pueda pasar. Y no te

              preocupes,  si  tenemos  que  coger  la  lanzadera,


              vendrás con nosotros, jefa de Ingeniería. Quizá


              entonces te apetezca usar tus conocimientos para


              prolongar tu propia vida, por una vez, en lugar

              de arruinar la de los demás.







              3.4


              Junto al océano occidental



              El Gran Nido. La mayor metrópolis del pueblo de

              Portia. El hogar.



              Al volver de esta forma, a la cabeza de una banda


              de rezagadas vencidas (aquellas con la suerte de


              haber escapado de las llamas de Siete Árboles),

              Portia siente algo parecido a la vergüenza. No ha


              conseguido  detener  al  enemigo,  ni  siquiera







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