Page 208 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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Ve rápidamente. Habrá muchas otras que buscarán lo
mismo, le aconseja una de sus hermanas. Incluso
careciendo de la experiencia personal de Portia,
la población del Gran Nido no ha tardado en
darse cuenta de que se enfrenta a una amenaza
que no parece tener límites. Todos los siglos
acumulados de cultura y sofisticación pueden
convertirse solo en un lejano recuerdo en las
mentes de los estomatópodos submarinos.
El templo del Gran Nido es el punto más alto de
la ciudad, un espacio sin paredes colgado entre
los extremos del dosel por arriba, y un terreno en
cuesta por abajo. En su centro, en el ápice de uno
de los árboles originales de la ciudad, se
encuentra el cristal que la antepasada de Portia
arrebató a las hormigas, un hecho que se ha
convertido en leyenda. Si Portia se concentra en
su interior, puede incluso alcanzar el
Conocimiento de aquella otra Portia, la narración
privada de esa famosa historia vista en primera
persona.
Llega antes de que la Mensajera haga su
aparición, pero apenas queda sitio para ella entre
la multitud acuclillada que abarrota todo el
espacio hasta cubrir el tronco central. Muchas
tienen aspecto e refugiadas: las que escaparon de
Siete Árboles y otros lugares. Han venido aquí
para encontrar la esperanza que el mundo
material ya no les ofrece.
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