Page 315 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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cuando las necesitasen, para reponer las pérdidas
o, si todo iba bien, para expandir su población
activa cuando la base estuviera lista. Tendrían
hijos. Sus hijos heredarían lo que construyesen.
En algún momento del futuro, varias
generaciones después, se esperaba que la
Gilgamesh volviese de su largo viaje al siguiente
proyecto de terraformación, si todo iba bien
trayendo un cargamento de tecnología
recuperada del Viejo Imperio que permitiría,
según lo expuso Guyen, hacer la vida de todos
mucho más fácil.
O permitirle organizar un ataque al satélite de Kern y
apoderarse de su planeta, pensó Holsten, y
seguramente no era el único que lo pensaba,
aunque nadie lo dijera en voz alta.
Si la Gilgamesh no volvía… si, por ejemplo, el
siguiente sistema albergaba a un guardián más
agresivo que Kern, o acaeciese algún otro
infortunio a la nave arca… entonces la colonia
lunar tendría que…
«Apañárselas» era la palabra que Guyen había
usado. Nadie quería interpretar lo que
significaba. Nadie quería pensar en el número
limitado de posibilidades que tendría esa mota
de polvo humano en la vasta faz del cosmos.
El nuevo líder designado de los colonos no era
otro Scoles, ciertamente. La intrépida mujer
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