Page 317 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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—No te falta mucho para alcanzarme.
—Cállate.
Mientras ella le ayudaba a levantarse de la silla,
sintió que sus costillas protestaban. Le habían
dicho que la cámara de suspensión le permitiría
curarse completamente mientras dormía, y
deseaba fervientemente que fuera cierto.
—Alegra esa cara —le dijo Lain—. Cuando
despiertes, tendrás todo un tesoro de galimatías
arcaicos solo para ti. Serás como un niño con
juguetes nuevos.
—No si Guyen se sale con la suya —gruñó
Holsten. Dirigió una última mirada a las
pantallas, hacia el frío y pálido orbe de la prisión
lunar… la colonia lunar, se corrigió. Su indigno
pensamiento fue: Mejor vosotros que yo.
Apoyándose en Lain, caminó cuidadosamente
por el pasillo, rumbo a la cámara de sueño de la
Tripulación Principal.
3.12
Una voz en el desierto
La gigante había muerto, por supuesto, pero
tardó mucho en hacerlo. Hasta ese momento, ella
(para Portia y su pueblo era difícil pensar que
aquella cosa no era sino una hembra) había
vivido en cautividad, consumiendo la limitada
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